PUEDE PREVENIRSE LA APOPLEJÍA?
Extractado del folleto editado por Compendio Médico Merck, Sharp y Dohme Argentina.
INTRODUCCION
Aproximadamente la cuarta parte de las víctimas de una apoplejía o accidente cerebro-vascular (ACV) muere dentro de las 24 horas y cerca de la mitad en dos a tres semanas. De las restantes, casi la mitad muere entre los cuatro y cinco años y por lo menos la mitad de los sobrevivientes, requiere atención médica y de su familia, a veces durante años y/o el resto de su vidas.
La apoplejía es uno de los trastornos económicamente más costosos debido a sus secuelas, que requieren tratamientos a largo plazo. Pero, cómo puede medirse el costo emocional que tiene que pagar no solo la víctima, sino también su familia?. A menudo, el paciente que sufre una apoplejía es una persona llena de vida, capaz de valerse por sí misma quién, abruptamente depende de otras personas en grados variables, incluso para satisfacer sus necesidades más elementales.
LA APOPLEJÍA Y SUS CONSECUENCIAS
La apoplejía es un síndrome clínico provocado por una alteración del flujo sanguíneo del cerebro, que causa muerte en el tejido cerebral y, como consecuencia, trastornos neurológicos.
En el peor de los casos, una apoplejía puede provocar bruscamente una hemiplejía (parálisis parcial o total de la mitad derecha o izquierda del cuerpo), la inconciencia y la muerte; en el mejor de los casos, puede ocasionar trastornos neurológicos tan leves, que solo es posible diagnosticarlo después de un prolongado interrogatorio del paciente y de sus familiares. Con frecuencia, las apoplejías ocasionan daño cerebral permanente, pero con el paso del tiempo el trastorno neurológico puede mejorar o incluso desaparecer por completo.
TERCERA CAUSA DE MUERTE
En los países desarrollados, la apoplejía es la tercera causa de muerte después del cáncer y las cardiopatías(1). La edad es un factor importante, y se ha observado en muchos países que el número de muertes por apoplejía en individuos mayores de 25 años aumenta aproximadamente tres veces cada diez años. La expectativa de vida para los sobrevivientes de apoplejía no es buena: aproximadamente la cuarta parte termina por morir a causa de otra apoplejía y la mayoría de los restantes debido a alguna afección cardiovascular.
OTRAS CONSECUENCIAS
Un informe de la Organización Mundial de la Salud afirma que las víctimas de una apoplejía ocupan más camas de hospitales y enfermería que los pacientes con cáncer en fase terminal y traumatizados, en conjunto (1). Los gastos aumentan debido a los costos de la fisioterapia, rehabilitación del lenguaje, terapia ocupacional y recreación, necesarios para restablecer las facultades básicas del paciente. A menudo, el hecho que el paciente deba depender de otras personas le produce depresión.
CLASIFICACION Y FRECUENCIA DEL INFARTO CEREBRAL
El infarto cerebral es la lesión más frecuente de la apoplejía. La mayoría de los infartos son embólicos, trombóticos o tromboembólicos. Las llamadas "apoplejías secas", asociadas frecuentemente con hipertensión arterial, son las que generalmente tienen mejor pronóstico. Un cálculo establece que 62 % de las apoplejías son de este tipo (2).
HEMORRAGIA - APOPLEJÍAS TARDIAS
La hemorragia intracerebral, en la actualidad comúnmente llamada hemorragia intracerebral hipertensiva para indicar su etiología, es la responsable de aproximadamente el 16% de las apoplejías (2).
Las hemorragias subaracnoideas, causantes de aproximadamente el 12% de las apoplejías (2) son hemorragias extracerebrales que generalmente se deben a la ruptura de aneurismas de arterias del polígono de Willis.
EXPECTATIVA PARA LA VICTIMA DE UNA APOPLEJÍA
La American Heart Association calcula que de cada I00 sobrevivientes de la etapa aguda de una apoplejía, podrán volver a trabajar prácticamente sin trastornos 40, otros 40 tendrán trastornos residuales leves, 40 estarán tan incapacitados que requerirán atenciones especiales y 10 necesitarán una hospitalización prolongada.
FACTORES PREDISPONENTES
En 1948, en el National Institute of Health de Estados Unidos se inició un estudio prospectivo de las enfermedades de las coronarias y otras arterias en Framinghan, Massachussetts. La mayor parte de los datos sobre la historia natural de la enfermedad cerebro-vascular están basados en este extenso estudio.
Hipertension arterial
En el estudio Framinghan se encontró que la presión arterial elevada fue, según las palabras del Dr. Kannel, el principal factor entre la multiplicidad de características de aumento de predisposición al infarto cerebral. La probabilidad de aparición de infarto cerebral estuvo sorprendentemente relacionada con la presión arterial casual registrada al principio del estudio, tanto sistólica como diastólica (2).
Diabetes
Los datos del estudio Framinghan muestran que los diabéticos tienen más del doble de riesgo de apoplejía que los no diabéticos. Los diabéticos con presión arterial alta tienen una probabilidad de apoplejía seis veces mayor (2)
Trastornos cardíacos
Los pacientes con signos electrocardiográficos de hipertrofia ventricular izquierda tuvieron un riesgo de infarto cerebral nueve veces mayor, que persistió como riesgo triplicado después del ajuste por hipertensión arterial asociada.
En los pacientes con hipertrofia cardíaca diagnosticada radiológicamente, el aumento del riesgo fue triple cuando la hipertrofia se asoció con signos electrocardiográficos de hipertrofia ventricular izquierda. El Doctor Kannel observa que la hipertensión se convierte en un grave factor de riesgo de apoplejía cuando se asocia con signos electrocardiográficos de hipertrofia ventricular izquierda o con cardiopatía coronaria (2).
Lípidos séricos
Los lípidos séricos parecen tener poco influencia sobre la frecuencia del infarto cerebral excepto en pacientes menores de 50 años. En éstos el riesgo parece estar relacionado tanto con el aumento de las concentraciones de triglicéridos y de colesterol. Además, se ha visto que el riesgo es mayor en pacientes en quienes el aumento de la concentración de lípidos séricos se asocia con hipertensión arterial.
Hábito de fumar
Los personas fumadoras en el estudio de Framinghan tuvieron un riesgo de infarto cerebral tres veces mayor que los no fumadores, si bien el mecanismo no fue claro (2).
ATAQUE ISQUEMICO TRANSITORIO: ANUNCIO TEMPRANO DE UNA APOPLEJÍA
Un ataque isquémico transitorio es un episodio de principio brusco en el que ocurre una anormalidad neurológica focal que dura pocos minutos o pocas horas. En la mayoría de los casos se debe al desprendimiento de un trombo o un émbolo de una arteria grande, que va a ocluir un vaso cerebral pequeño, con lo que provoca una isquemia distal transitoria. Los ataques isquémicos transitorios suelen ser de dos tipos: carotídeos o vertebro-basilares.
ESCUBRIMIENTO POR EL MEDICO Y ACEPTACION DEL PACIENTE
Como la hipertensión arterial es a menudo un trastorno silencioso, que no se manifiesta por dolor o molestia, es frecuente que los pacientes no adquieran conciencia plena de la importancia de tomar regularmente sus medicamentos, para evitar futuras complicaciones. En Estados Unidos las cifras muestran que el 50% de los hipertensos ignora su enfermedad. Un 25 % son pacientes no tratados y solo la mitad de los tratados (25 %) son pacientes que colaboran con su tratamiento. Estas cifras indican que los médicos deben esforzarse para diagnosticar la hipertensión arterial y tomar medidas especiales para concientizar a sus pacientes y motivar su colaboración.
Como dijo el Dr. Kannel del estudio Framinghan: "mientras consideremos que la aparición de apoplejía en un paciente bajo tratamiento es atribuible a insuficiencia del mismo, poco habrá avanzado nuestro esfuerzo contra esta enfermedad devastadora (2).
REFERENCIAS
1. Cerebro-vascular diseases: prevention, treatment and rehabilitation.
World Health Organization, Technical Report Series, No 469, 1971.
2. Kannel, W:B: Current status of the epidemiology of brain infarction associated with occlusive arterial disease. Stroke, 2: 295-318, 1971.
3. Scheinberg, L. Stroke: differential diagnosis and management.Merck -Sharp Dohme International, Rahway, Nueva Jersey, 1975.
4. Heart Facts. Magnitude and Scope of the Cardiovascular Diseases. American Heart Association, Nueva York, 1975.
5. Berkow, R. et al. Managing transient ischemic attacks - seizing the opportunity to prevent stroke. Patient Care 6:19-51, 1972.
6. Estudio de colaboración de la Veterans Adminstration sobre los agentes antihipertensivos: Effects of treatment on morbidity in hypertension- results in patients with diastolic blood pressures averaging 115 through 129 mm Hg, J. Amer. Med, Ass. 202: 1028 - 1034, Dic. 11, 1967.
7. Estudio de colaboración de la Veterans Adminstration sobre los agentes antihipertensivos : Effects of treatment on morbidity in hypertension.II.
Results in patients with diastolic blood pressure avoreging 90 through 114mm Hg, J Amer. med. Ass. 213:1143-1152, agosto 17, 1970.
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